Día 3. Iconos de Bangkok

En las ciudades hay lugares que todo el que pasa por ellas debe visitar, Bangkok no iba a ser menos y cuenta con algunos de esos «imprescindibles» que aparecen en todas las guías de viajes sobre la ciudad.
Aprovechando la buena ubicación de nuestro hotel, fuimos caminando hasta el primer destino del día, Wat Phra Kaew y Gran Palacio. Es recomendable llegar a primera hora de la mañana ya que es el lugar más visitado de la ciudad y a media mañana caminar por el recinto puede ser hasta una tarea imposible. 
El horario de visita es de 8.30 de  la mañana a 4 de la tarde y el precio 500 THB, creo que el precio más alto que pagamos por ver un monumento en todo el país (sin contar la entrada a los templos de Angkor de los que hablaré largo y tendido y que además están en otro país)

Alrededor de las 8 de la mañana ya estábamos nosotros por los alrededores del recinto y, la primera en la frente, Diego no podía pasar con un pantalón que le llegaba por las rodillas, así que, cruzamos a la tienda de enfrente y compramos un pantalón estilo Thai por 100 THB para no volver al hotel, forma parte de la gracia y me da la sensación de que se aprovechan un poco también, vamos negocio puro y duro. 

El 13 de octubre de 2016 murió el rey de Tailandia Bhumibol Adulyadej, todo un símbolo en el país que es venerado en cada rincón, aún siguen de luto y podía verse a multitud de mujeres vestidas de negro que acudían al Gran Palacio a rendir un homenaje al monarca, un monarca que estuvo en el trono durante 70 años.


Ya en el interior y con las entradas en la mano comenzamos a disfrutar de la maravilla de este lugar, a pesar de que es muy temprano ya hay mucha gente visitándolo. 

Primeramente entramos al recinto principal donde se encuentra el templo Wat Phra Kaew o Templo del Buda Esmeralda. Alrededor de podemos ver unas galerías con unos murales pintados que llaman bastante la atención, son los murales del Ramakian. Fueron pintados durante el reinado de Rama I y representan escenas de las dificultades que tuvo que superar Rama para rescatar a su esposa que había sido secuestrada. 


Cada puerta está custodiada por los guardianes Yaksha, que representan gigantes y que según la mitología hindú protegen los tesoros naturales. 


Enseguida destaca el Gran Chedi dorado que fue construido en el siglo XIX y que según dicen guarda una importante reliquia de Buda, concretamente parte de su esternón.


Detrás de la gran estupa dorada hay una maqueta del templo Angkor Wat que días después visitaríamos. 


El edifico Phra Mondop es conocido como la Biblioteca donde se albergan los escritos sagrados del budismo. A este edificio no se puede entrar y sólo podemos admirarlo desde el exterior. 



El Wat Phra Kaew es el templo más importante del país, una de las primeras construcciones que se llevaron a cabo en el recinto del Gran Palacio después de que el rey Rama I decidiera instalarse en Bangkok. 
En este templo la parte más importante es el Ubosoth, el edificio donde se encuentra el Buda Esmeralda, el más venerado de toda Tailandia. 
La estatua en sí no es que sea espectacular ni tenga grandes dimensiones (no se puede fotografiar en el interior), si no que destaca por su historia. En el año 43 a.C. la talla se encontraba en la India, posteriormente pasó a Angkor Wat, en Camboya, de ahí a Ayutthaya y cuando esta ciudad fue conquistada por los birmanos se trasladó hasta Chiang Rai, al norte del país cubierta por una capa de yeso que se le dio para protegerla y esconderla y allí apareció en 1434. Aunque es llamado Buda Esmeralda, la talla está realizada en jade.


Todo el recinto es espectacular y llega un momento que no sabes dónde mirar para apreciar todos los detalles. Otra de las figuras que destacan en este templo son las Kinaree, mitad cisne mitad mujer, son criaturas de la mitología hinduista que sirven también de protección. 
Así como muchas más esculturas que hacen un conjunto espectacular. 


Dejamos atrás la zona de los templos y llegamos a otra zona donde se encuentra el área de recepción del Gran Palacio, el Chakri Mahaprasad Hall, de estilo occidental pero con el tejado típico de estilo tailandés. 




Cuando salíamos del recinto del Gran Palacio la cola que había para sacar los tickets era bastante considerable (nosotros le dedicamos a la visita aproximadamente 2 horas), así que recomiendo totalmente estar allí en el momento en el que abren para poder visitarlo sin mucho agobio, aunque gente hay y mucha. 


Desde allí vamos caminando hasta otro de los lugares emblemáticos de Bangkok, el Wat Pho o el Templo del Buda reclinado. 


El horario de templo es de 8.30 a 18.30 y el precio son 100THB por persona, con una botella de agua incluida.






Nada más entrar enseguida nos encontramos con el Templo del Buda Reclinado y no dudamos en quitarnos los zapatos y pasar, simplemente es espectacular, es de esos lugares que aunque los veas en foto impresiona muchísimo cuando estás delante, la figura del Buda es enorme!!

Se trata del Buda Reclinado más grande de toda Tailandia, mide 46 metros de altura y hay que fijarse también en sus pies, de enormes dimensiones y con incrustaciones de madre perla. Es una figura cubierta por completo de pan de oro y que representa el momento de la transición al Nirvana.


En el pasillo que se encuentra detrás del Buda podemos ver un gran número de recipientes donde introducir monedas y que simboliza la tradición budista de repartir limosna.


Pero el Wat Pho no es solamente el Buda reclinado aunque así se le conozca, hay muchísimas más cosas para ver, preciosas estupas, esculturas de animales mitológicos….
Disfrutamos la visita con menos gente de lo que esperábamos (teniendo en cuenta lo que habíamos visto en el Gran Palacio).


En el interior del recinto del Wat Pho se encuentra la Escuela de Medicina y Masaje tradicional Thai, escuela que fue fundada en 1955. Estando allí no quisimos dejar pasar la oportunidad de darnos nuestro primer masaje thai. No tuvimos que esperar mucho y pagamos 260 THB cada uno por un masaje de 30 minutos. Si no se está acostumbrado, el primer masaje thai puede resultar un poco doloroso, lo mejor es pedirlos con intensidad media y disfrutar mucho más del masaje, jejeje, a lo largo del viaje nos dimos unos cuantos, mejor dicho, muchos. 

A poca distancia caminando se encuentra el embarcadero desde donde se toman el ferry para cruzar hasta la otra orilla, donde se encuentra otro de los templos más famosos de la ciudad, el Wat Arun

El precio por persona del ferry son 3,50 THB!!! Cuidado con los timos en ese momento que también ofrecen cruzar el río pero a un precio mayor!!

Cruzamos el río Chao Phraya, el río que cruza la ciudad y el más importante de Tailandia. Como todos los grandes ríos, juega un papel muy importante en la vida de las ciudades por las que pasa, formando parte del día a día de las mismas. 
Desde el barco se pueden ver vistas de ambas orillas, pero la más destacada es la que se tiene del templo Wat Arun, que en el momento de nuestro viaje aún estaba cubierto de andamios en parte, debido a una restauración que se está llevando a cabo y que no nos permitió acceder a su edificio principal. 


Wat Arun es también conocido como el templo del amanecer y su gran torre de 79 metros le da la silueta tan característica, aunque hay otros edificios que la rodean y que también forman parte del mismo.


Aunque no pudimos visitar su gran torre, sí que dimos una vuelta por el recinto y visitamos otros lugares. 


Desde allí mismo negociamos para dar un paseo en barca tradicional por los Klongs de Bangkok, los canales que en su momento se utilizaron para el tratamiento de las aguas residuales de la ciudad y para el transporte de las mercancías a los mercados flotantes. 
Nosotros contratamos un tour de una hora por 400 THB, además le pedimos que nos dejara en una parada cercana a Chinatown y no hubo ningún problema. 
No es el paseo en barco más lujoso del mundo, pero sí que es un paseo agradable en el que puedes descubrir una ciudad diferente, una parte de la ciudad apoyada sobre el agua en unos pilotes de madera que no sé cómo resisten al paso del tiempo.




Ya en Chinatown damos un paseo por el barrio en busca del siguiente templo que queríamos visitar, el Wat Traimit. 
El barrio chino de Bangkok es uno de los más antiguos del mundo, sus residentes se encuentran afincados en esa zona desde el siglo XVII menteniendo sus costumbres y tradiciones. 
Como todo buen barrio chino, el de Bangkok también es un hervidero de puestos en el que puedes encontrar prácticamente de todo, nos adentramos por sus arterias principales para descubrir cómo se vive allí. 


La verdad es que me sorprende muchísimo la facilidad que tienen los asiáticos para dormirse en cualquier lugar jejeje.


Una de las razones por las que visitar este barrio es para visitar el Wat Traimit, el templo que alberga el Buda de oro macizo más grande del mundo, pesa nada más y nada menos que 5 toneladas y media!!!!


Este Gran Buda de oro pertenece al período de Sukhothai, desde esa ciudad fue trasladado a Ayutthaya donde se encontró. Igual que pasaba con el Buda Esmeralda que vimos en el Gran Palacio, este Buda de Oro también estaba cubierto de estuco cuando se encontró, esta técnica se utilizaba para evitar espolios por parte de los birmanos. Permaneció con esa apariencia durante muchos años, hasta que en un traslado se rompió el recubrimiento y dejó ver un Buda dorado que después se supo que era oro macizo. Es un Buda muy venerado que recibe un gran número de visitantes. 

El horario del templo es de 8 a 17 horas, si quieres pasar a ver el Buda Dorado hay que pagar una entrada de 40 THB por persona. 



El día anterior nos habíamos quedado con las ganas de visitar un templo que nos apetecía bastante, así que decidimos negociar con un tuk tuk para que nos llevase hasta allí, estaba bastante lejos de donde nos encontrábamos y las negociaciones no fueron sencillas, jejeje, al final conseguimos que nos llevase por 170 THB, todo por la gracia de ir en tuk tuk. 


El templo es Wat Benchamabophit, aunque también se le conoce como Templo de Mármol, menos mal, porque el nombre no es fácil de recordar. Fue construido en 1899 en mármol de la ciudad italiana de Carrara. 


A pesar de ser un templo precioso, o al menos a nosotros nos lo pareció, lo visitamos en soledad, cosa que también agradecimos. Es un templo con cierta mezcla de estilos arquitectónicos, predomina el tailandés, pero también tiene cierta influencia europea. 


Tiene un claustro en el que podemos ver hasta 52 estatuas de Buda que proceden de diferentes ciudades del país. 




Llegamos casi a  última hora y los monjes estaban en su momento de oración, fue una gozada sentarnos en las escaleras de entrada y escuchar recitar los mantras. 

Dentro del recinto del templo se encuentra la zona donde se encuentran las viviendas de los monjes.

Desde allí decidimos ir caminando hasta un restaurante que nos habían recomendado Javier y Deborah de «siempre juntos por elmundo«, y en el que dicen que se come el mejor Pad Thai de Bangkok. Cuando llegamos ya había una fila importante de gente esperando a ser sentados en el interior, así que no dudamos en ponernos también allí para degustar su especialidad. 


El restaurante se llama Thipsamai y está muy cerca del Wat Saket, el Golden Mountain.




Aunque había mucha gente, no tardamos mucho en sentarnos a cenar, la espera se hizo muy amena porque pudimos ver cómo cocinaban en la calle cada uno de los platos. Cada plato de pad thai son 90 THB, y realmente están buenísimos. Se puede pedir con el huevo revuelto o envuelto en él como si de una tortilla se tratara, nosotros pedimos uno de cada para probarlo. 




Después de cenar nos fuimos dando un paseo hasta Khao San Road, y nos quedamos a tomar una cerveza en la calle Rambuttri que a nosotros nos gustaba mucho más. No tardamos mucho en irnos a descansar al hotel, al día siguiente nos íbamos a Camboya a disfrutar de lo que ha sido sin duda lo más especial del viaje, pero eso ya será a partir del siguiente post!!!



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