jueves, 22 de junio de 2017

Haarlem, nuestra pequeña Amsterdam

Quería dedicarle un post a la ciudad de Haarlem porque creo que bien lo merece, sin duda ha sido una grata sorpresa en este viaje!!!
Como ya he comentado en algún post anterior, cuando comenzamos a buscar el alojamiento en Amsterdam, alucinamos un poco con los precios, CA-RI-SI-MO!!! Miramos en diferentes zonas de la ciudad, diferentes opciones de alojamiento, etc., pero al final las tres noches se nos iba un poco de precio para una escapada de estas características. Fue entonces cuando decidimos salir de la ciudad y buscar alojamiento a poca distancia en tren y finalmente nos decidimos por Haarlem

Vimos alguna foto chula de la ciudad y no nos lo pensamos más!







Desde el primer momento nos encantó, me recordaba muchísimo a Amsterdam y tenía unas dimensiones perfectas para recorrer todo a pie. 

El día que visitamos Keukenhof, llegamos de vuelta a Haarlem a media tarde y ya decidimos quedarnos allí y perdernos un poco por sus encantadoras calles para ver algo más que lo que quedaba entre el hotel y la estación de tren que era nuestro recorrido diario. 






Al igual que Amsterdam, Haarlem también tiene sus canales con barquitas y puentes que los atraviesan, casas con bonitas fachadas y tiendas bonitas, a mí personalmente me pareció una ciudad perfecta para vivir!!! 







Muy cerca del centro, se encuentra una de las atracciones de la ciudad, el molino de Adriaan, situado a orillas del río Spaarne. Fue construido en 1778, pero en 1932 sufrió un gran incendio que lo destruyó prácticamente entero, así que ha tenido que ser reconstruido y en la actualidad se puede disfrutar nuevamente de él. 
Al principio se usó para producir cemento y pintura entre otros materiales y más tarde se convirtió en un molino de tabaco. Durante mucho tiempo fue uno de los molinos más impresionantes del país. Hoy en día puede visitarse y conocer un poco más sobre la historia de este emblemático lugar. 



Continuamos paseando y llegamos a una de las zonas más bonitas de la ciudad, uno de los puentes que cruza el río Spaarne, el Stenenbrug que nos recuerda muchísimo a uno que se encuentra en Amsterdam y que forma un paisaje muy típico y encantador junto con las fachadas de las casas holandesas. 






Volvemos al centro histórico y callejeamos un poco sin rumbo en dirección a un lugar al que queríamos ir a cenar y que nos encantó!!!








El lugar en el que cenamos no es otro que la Cervecería Jopen, y qué tiene de especial??? Pues que es una iglesia!!!!! Por fuera un templo religioso y por dentro..... otro templo, pero esta vez dedicado a la cerveza. La iglesia de Santiago fue transformada en una fábrica de cerveza donde además se  puede cenar de maravilla, pedimos unas hamburguesas y un par de cervezas y a nosotros nos gustó mucho tanto la cena como el lugar,  lo recomiendo totalmente!




De allí a descansar al hotel que al día siguiente teníamos una excursión que iba a incluir un planazo de los que nos gustan!! No os perdáis el siguiente post!!

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