jueves, 7 de julio de 2016

Miami, algo más que Ocean Drive

Salimos del Kennedy Space Center y pusimos rumbo a la ciudad de Miami, otro de los puntos fuertes de nuestra ruta. Llegamos ya de noche a la ciudad, era nuestro último destino del viaje y queríamos aprovecharlo bien. Lo primero que hicimos fue dirigirnos hasta nuestro hotel que habíamos reservado en Miami Beach, el hotel se encontraba en la mismísima Ocean Drive!!!! Tengo que reconocer que fue un pequeño capricho, pero que mereció la pena totalmente. Ocean Drive es la calle más famosa de esta zona, un lugar para vivirlo de día, pero sobre todo de noche. 



Del coche no tuvimos que preocuparnos ya que habíamos reservado el Valet Parking, entregamos las llaves a uno de los trabajadores y él se encargaba de aparcar el coche. Cuando lo necesitábamos sólo teníamos que decirlo en recepción y en unos minutos el coche estaba disponible en la puerta, vamos, una pasada. Así que después de conducir desde Cabo Cañaveral durante algo más de tres horas, dejamos el coche en la puerta del hotel y sólo tuvimos que ocuparnos de hacer el check in. 


El hotel que elegimos es el Hotel Beacon South Beach, de estilo art decó como muchos de los edificios de esa zona. La habitación, al igual que el resto del hotel, era muy bonita, con muebles de diseño, lo mejor eran las vistas que teníamos a la propia Ocean Drive y a la playa. 


Allí nos quedamos un rato los dos en la ventana disfrutando de esta maravillosa  vista que teníamos delante.....



Una vez acomodados y viendo el ambiente que había en la calle, decidimos salir en busca de un lugar para cenar y empezar a disfrutar de la noche de Miami Beach. 


E la misma calle Ocean Drive se encuentran alguno de los hoteles más famosos en estilo art decó, como por ejemplo el Avalon Hotel, con sus luces de neon vintage, y otros que descubriríamos al día siguiente y de los que hablaré un poco más adelante. 



Habíamos madrugado y eso se nota, así que tras una vuelta por la zona nos retiramos a descansar, también teníamos que aprovechar nuestro hotel!!! 


Al día siguiente no madrugamos mucho, teníamos el desayuno incluido y lo tomamos en la terraza del hotel mientras esperábamos a que los trabajadores del valet parking nos acercaran el coche hasta la puerta. 

Ya en el coche nos vamos a visitar alguna de las zonas más famosas de Miami, somos conscientes de que no tendremos tiempo para todo, por eso decidimos no salir de la ciudad ni hacer la típica excursión a los Everglades, para eso ya habrá otro momento en otra visita a la ciudad. 

Desde el coche vemos el Downtown de la ciudad, bastante parecido a otras ciudades americanas, pensamos que antes de volver al hotel al medio día, pasaríamos a comer por allí. 



Primero nos dirigimos a la zona de Coral Gables, un barrio encantador fundado por Geoge Merrick en la que se puede disfrutar de una arquitectura colonial española. 
La verdad es que está todo relativamente cerca, aunque allí todos los desplazamientos se hacen en coche, así se puede además dar una vuelta por las calles principales disfrutando de las preciosas casas que con tan buen gusto construyen estos americanos. 


Nuestra primera parada dentro de Coral Gables es el Biltmore Hotel, el cual durante años recibe a ricos y famosos que disfrutan entre sus instalaciones. Fue inaugurado en 1926 y resulta sorprendente que durante la Segunda Guerra Mundial fuese un hospital. Hoy en día ya ha recuperado ese aire de exclusividad que le caracteriza. 






Continuamos con la visita, aunque sólo exterior porque se encontraba cerrada, de la Coral Gables Congregational Church. La construcción está inspirada en una iglesia de Barcelona. 



Me sorprendió mucho esta zona, la verdad es que es evidente que se trata de un barrio donde vive gente con un alto poder adquisitivo a juzgar por los coches y las casas que veíamos, pero sobre todo me sorprendió por la belleza de sus calles y lo bien cuidado que estaba todo. 



En el número 907 de Miracle Mile se encuentra la Coral Gables Merrick House, propiedad de la familia Merrick desde 1899 y bautizada por ellos mismos como Coral Gables. Aquí empezó a hacerse realidad el sueño de George Merrick de construir la "City Beauty". Esta propiedad se encuentra inscrita en el Registro Nacional de lugares históricos. 



En el recinto, además de la casa propiamente dicha, podemos encontrar una gran extensión de jardín lleno de plantas, un lugar muy agradable donde descansar un rato. 



Y siguiendo con los lugares inscritos en el Registro Nacional de lugares históricos, llegamos hasta la Venetian Pool, la antigua cantera de la que los hombres de Merrick extraían la piedra para las construcciones. Se trata de una piscina municipal con un aire retro encantador, allí pasamos un rato viendo cómo la gente disfrutaba del apetecible baño. 








Para terminar con la visita a los puntos más importantes de esta preciosa zona de Miami, llegamos hasta el City Hall, un buen ejemplo de la adaptación que Merrick llevó a cabo de la arquitectura mediterránea. Se trata de un edificio  que también está inscrito en el Registro Nacional de lugares históricos. En él destaca la columnata circular y el techo de madera de una de sus galerías. 




Dejamos Coral Gables y nos vamos a visitar otro de los lugares históricos más famosos de la zona, pero antes pasamos por parte del Chinese Village, donde podemos observar varias casas construidas en estilo oriental. 






Conduciendo cuatro millas aproximadamente llegamos hasta Coconut Grove, la zona en la que se encuentra una de las mansiones más espectaculares del sur del Florida, la Vizcaya Museum and Garden (propiedad del cofundador de la empresa de maquinaria agrícola Harvester). Para visitarla es necesario pagar una entrada de $18 por persona, pero es un lugar precioso que desde luego merece la pena. 

Se trata de una espectacular mansión de estilo renacentista inspirada en una de eas villas italianas del siglo XVI, de hecho hasta el mobiliario con el que cuenta fue traído expresamente de diferentes puntos de Europa. 




A la casa se podía llegar en barco a través de una isla de piedra ricamente decorada como réplica de una barcaza veneciana que a su vez sirve de rompeolas. Deering, su propietario solía celebrar allí diferentes eventos. 






La propiedad cuenta con una interesante colección de pinturas y esculturas, algunas de importante valor. 


Pero si por algo me encantó este lugar es por sus impresionantes jardines construidos sobre un antiguo manglar. 





Dentro de esos jardines encontramos una colección de orquídeas a cada cual más bonita, ya sólo por eso merece la pena la visita a este lugar. 



Después de la visita a la casa Vizcaya, pusimos rumbo hacia el Downtown de la ciudad donde buscamos un lugar para comer, no es que esta zona tenga nada de especial, pero ya que estábamos allí nos apetecía verlo. 

Aparcamos en un parking subterráneo del centro y buscamos algún lugar donde comer algo ligero, encontramos lo que queríamos en uno de esos lugares "healthy" que están tan de moda en Estados Unidos, además se estaba de maravilla con el aire acondicionado!!! 


Hacía bastante calor, de ese calor húmedo incómodo, pero ya que estábamos allí decidimos dar una vuelta por alguna de las calles del downtown para ver un poco el ambiente, pero no anduvimos demasiado, en estos lugares la gente no pasea, jejeje. 






Reconozco que nuestra mente estaba ya pensando en la segunda parte del día, volvimos al hotel a cambiarnos para pasar parte de la tarde en la playa, íbamos a tomar el sol en Miami Beach!!! Pero eso será en el siguiente relato, así que no os lo perdáis porque el día terminó genial!!!

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