domingo, 22 de abril de 2018

Días 23 a 25. Bangkok y vuelta a casa

El día en Ao Nang amaneció diluviando, hoy dejábamos la zona sur y volvíamos a Bangkok donde pasaríamos las últimas dos noches antes de volver a casa. Habíamos dejado alguna cosa para ver en la capital y habíamos reservado un súper hotel para despedirnos de nuestro viaje por Tailandia. 







Después de desayunar, terminamos de preparar las mochilas y esperamos a que llegase el minivan que nos llevaría al aeropuerto. La noche anterior habíamos contratado este servicio en la calle principal y por 150 THB por persona nos recogía en nuestro hotel y nos dejaba en el aeropuerto. 

No dejaba de llover y algunas zonas del hotel empezaban a inundarse, ahí nos dimos cuenta de la suerte que habíamos tenido en días anteriores, parece ser que esos días eran normales en monzón y la lluvia hubiese deslucido y complicado todos nuestros planes. 



Llegamos con bastante tiempo al aeropuerto de Krabi. El vuelo era con la compañía Lion Thai, muy similar a Air Asia en cuanto a servicios. 

Cuando llegamos al aeropuerto Don Mueang tomamos un taxi que por 400 THB nos dejó en la misma puerta del hotel Eastin Grand Hotel Shatorn, el hotel elegido. El hotel nos encantó desde el primer momento, las vistas desde la habitación, la infinity pool, restaurantes.... Así que como yo estaba un poco indispuesta, decidimos que esa tarde nos quedábamos en la piscina del hotel descansando. 




A última hora de la tarde nos duchamos y nos fuimos a la zona de Siam a disfrutar un poco de su ambiente y sus centros comerciales. 
Otra de las cosas buenas que tiene este hotel es que desde la tercera planta tiene un acceso directo al skytren que te permite moverte bastante bien a diferentes puntos de la ciudad. 
Con un ticket de 34THB por persona nos fuimos hasta Siam!!


En la zona de Siam, el ambiente es totalmente diferente a las primeras noches que pasamos en Bangkok por la zona de Khao San Road, incluso en algún momento me recordó también a algunas zonas de Tokio. 




Entramos al famoso centro comercial MBK, pero nosotros no encontramos nada que mereciese la pena para comprar.

Volvemos al hotel en el skytren y ya en la habitación nos dormimos con unas vistas impresionantes de la ciudad y con tormenta incluida!!


Tras descansar de maravilla y un desayuno de los mejores que hemos disfrutado nunca, salimos de nuevo a la calle, en nuestra primera parte del viaje, visitamos en Bangkok los lugares más famosos y monumentales de la ciudad, así que hoy sólo teníamos programada la visita a la casa de Jim Thompson y el resto del día queríamos seguir disfrutando del hotel y dar otro paseo por la zona de Siam. 

Volvimos al skytren desde nuestro propio hotel para dirigirnos hasta la parada Ratchadamri, desde donde caminando unos minutos llegamos hasta el Santuario Erawan. 





No es un templo como los que habíamos visto a lo largo del viaje, es un pequeño santuario hindú donde los fieles acuden a dejar sus ofrendas a la figura de Erawan, un elefante de tres cabezas muy venerado. 
Fue construido alrededor de 1950.





Se encuentra junto al hotel Grand Hyatt Erawan, antiguamente allí se encontraba The Erawan Hotel, que cerró sus puertas en 1991 y se cree que el santuario se construyó allí para alejar la mala suerte que estaba teniendo la construcción de este hotel . 

El Santuario Erawan se ha convertido en un lugar de peregrinación donde miles de feligreses acuden a pedir suerte en sus negocios y en su vida en general. 

Continuamos caminando y fuimos entrando a diferentes centros comerciales y disfrutando del ambiente de la zona de Siam. 








Caminando llegamos hasta la famosa casa de Jim Thompson, un arquitecto nacido a 1906  que sirvió al ejército americano en la Segunda Guerra Mundial y que fijó en Bangkok su residencia interesado por la seda y por otros tipos de tejidos. Creó una empresa y dedicó su vida a la expansión internacional de la seda tailandesa. 
Su pista se perdió en 1967, cuando durante un viaje por las Cameron Highlands en Malasia desapareció, no se sabe muy bien qué ocurrió porque nunca encontraron su cuerpo. 

Hoy puede visitarse su casa, una casa llena de recuerdos de diferentes viajes a lo largo del mundo. Se trata de una típica casa tailandesa, con una planta elevada para evitar las inundaciones durante el monzón. 

La entrada por persona en visita guiada (sólo se puede visitar así) son 150 THB. El horario de apertura es de 9 a 18 horas, todos los días de la semana. 

Los espacios abiertos, los detalles de decoración y los jardines que la rodean hacen de ella un lugar muy especial. 







Después de esta visita nos vamos a uno de los centros comerciales y buscamos un lugar para comer uno de nuestros platos preferidos en Tailandia, el mango sticky rice. 


Nos dirigimos al skytren y volvemos al hotel a dejar las últimas compras que habíamos hecho. 
Buscamos un lugar cercano donde ir a darnos nuestro último masaje thai y encontramos uno a dos calles del hotel. 

Había empezado a llover muy fuerte, el monzón estos últimos días estaba muy activo, así que decidimos quedarnos ya en el hotel, hacer nuestras mochilas, descansar en la piscina y cenar allí mismo en uno de sus restaurantes. 




A las 5 de la mañana nos recogería un taxi que nos llevaría al aeropuerto internacional de Bangkok desde donde salía nuestro vuelo de regreso a casa. 

Aquí termina el diario de nuestro viaje por Tailandia y Camboya, sin duda uno de los mejores que hemos hecho y del que nos llevamos momentos muy especiales. Es difícil quedarse con un solo lugar en un viaje de estas características, pero si tengo que destacar uno, me quedo sin duda con la experiencia vivienda en Camboya visitando los templos de Angkor.

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