jueves, 4 de mayo de 2017

Los Monasterios de Bucovina

Después de un día dedicado a la conferencia que Diego daba en la universidad de Bacau, en la que nos trataron de maravilla, nos levantamos muy temprano y pusimos rumbo hacia el norte del país para visitar una de las zonas más bonitas, Moldavia, donde visitamos unos monasterios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, los Monasterios de Bucovina, en los que destacan sus espectaculares pinturas exteriores. 
Es bastante frecuente encontrar pinturas al fresco en las paredes interiores de muchas iglesias que visitamos a lo largo del mundo, pero lo que vimos en esta región es algo único que bien le ha valido la declaración de la Unesco, una ruta preciosa!!!




Teníamos por delante un día muy interesante y, aunque la ruta en sí no tenía demasiados kilómetros, hacerlo por las carreteras rumanas en otro cantar, y si no..... esperar al final del post donde contaré una pequeña aventurilla que hizo que tuviésemos que cambiar algunos planes jejejeje. 


Salimos temprano de Bacau y el primer monasterio que visitamos fue el Monasterio de Voronet, todavía en activo, es uno de los ejemplos más claros del estilo moldavo. Es el más famoso de la región, erigido en 1488  en honor a San Jorge, posee unos tejados de madera bastante inclinados para proteger de la nieve y el agua las paredes exteriores que es donde se encuentran las pinturas más importantes.

Es conocido como la "Capilla Sixtina del este" y es el mejor conservado de los que se encuentra en esta región.  






Entre sus pinturas, destaca en el muro sur el árbol de Jesé donde se muestra la genealogía de Jesús sobre un fondo azul intenso que se conoce como "azul Voronet" y cuya composición sigue siendo un misterio a día de hoy.   En el lado oeste podemos encontrar una pintura espectacular sobre el Juicio Final. 








Dejamos el Monasterio de Voronet para seguir con nuestra ruta, la región donde se encuentran estos monasterios es una zona muy rural, a lo largo de la carretera nos encontramos con imágenes que así lo demuestran y que lo hacen peculiar. 






El siguiente monasterio que visitamos es el Monasterio de Humor, situado a unos 6 kilómetros al norte de la localidad de Gura Humorului, este monasterio de monjas fue fundado en 1530. 
La iglesia, que sustituyó a una de madera del siglo XV, está dedicada a la virgen María y en este caso, el color predominante de las pinturas exteriores es el color rojo ladrillo. 





En las paredes de este monasterio destacan imágenes de la caída de Constantinopla y del Juicio Final. 




Este monasterio cuenta con una torre defensiva que fue construida con posterioridad, desde ella, a la que se puede subir,  se obtienen vistas muy bonitas del propio monasterio.






Aprovechando que estábamos cerca de Gura Humorului, aprovechamos para comer en un restaurante de esta pequeña localidad de la región de Suceava. Un plato de sarmale y una cerveza fue nuestra comida antes de continuar. 

Ya comidos, continuamos nuestra ruta y llegamos hasta el Monasterio de San Juan Bautista, conocido como el Monasterio de Arbore. Es más pequeño que los anteriores y está en peor estado de conservación, aún así merece la pena visitarlo. 

En este caso predominan los tonos verdes y en  su fachada occidental puede verse una imagen basada en el Génesis.También pueden verse escenas del Juicio Final, de Adán y Eva e incluso de Jesús. 





En algo más de media hora desde el monasterio de Arbore, llegamos al Monasterio de Sucevita, uno de los más espectaculares. 

El él destaca la Iglesia de la Resurrección, un claro ejemplo de iglesia fortificada, de líneas rectangulares muy características. 
En este monasterio destaca el color verde mar oscuro, que en este caso proviene de la malaquita, aunque en sus paredes pueden apreciarse también otros colores. 



El monasterio de Sucevita es el que conserva las pinturas en mejor estado de conservación, debido principalmente a la acción protectora de los muros que rodean el complejo, lo que le da cierta particularidad a este monasterio que data de 1581. 

En sus paredes se puede apreciar desde imágenes de la vida cotidiana de la época, hasta imágenes religiosas como la Coronación de la Virgen o el árbol de Jesé. 









En la ruta encontramos preciosos paisajes!!!


Terminamos la visita a los monasterios de Bucovina con el Monasterio de Moldovita, un monasterio de gran belleza y con unas pinturas espectaculares. 
Al igual que el monasterio de Voronet, el de Moldovita es un monasterio en activo, de ahí que se puedan ver monjas trabajando en el jardín o haciendo las labores propias de la vida monacal. 













Con el monasterio de Moldovita, damos por concluida nuestra visita a los monasterios de Bucovina, una visita imprescindible en una ruta por Rumanía y que bien han merecido la declaración de Patrimonio de la Humanidad. 

Después de esta visita comenzó nuestra pequeña aventurilla jejeje, menos mal que lo resolvimos perfectamente!!!

Cuando planeamos la ruta, después de la visita a los monasterios de Bucovina, íbamos a visitar la zona de Maramures, en la que destacan las impresionantes iglesias de madera que también han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad, calculé la distancia y me pareció más que razonable para llegar a dormir a un alojamiento cerca de Barsana, un complejo importante en esta región (lo veremos en el siguiente post).

La sorpresa llegó cuando ponemos el GPS en el coche y nos dice que tardaremos 4 horas para recorrer menos de 180 kilómetros!!! Reconozco que a mí me entró la risa floja, pero a Diego, que era el que conducía, no le hizo ni pizca de gracia.... estaba atardeciendo y esas carreteras de noche eran de escándalo!!!

Empezamos la ruta y enseguida anocheció, lo que dificultaba mucho más la cosa, nos faltaban ojos para ir viendo los baches que había en la carretera, eso además de ir pendiente de los conductores rumanos que son bastante peculiares (por decir algo vaya), el pobre Diego iba con los ojos inyectados en sangre de la concentración, así que cuando llevábamos unos 100 kilómetros, aprovechando que pasábamos por Borsa, una localidad más o menos grande, decidimos buscar un alojamiento allí y continuar al día siguiente. 
El plan nos salió bien, llamamos para anular el alojamiento y lo entendieron o al menos eso creo porque no nos cobraron nada. En Borsa nos alojamos en un coqueto hotel de montaña justo al inicio de la región de Maramures, en el que además nos dieron de cenar. La aventurilla terminó bien en este caso!!. 






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