sábado, 20 de mayo de 2017

Día 2: Visita a Keukenhof, el reino de los tulipanes

Desde que supe de la existencia de Keukenhof, año tras año valoraba la posibilidad de ir, el hecho de que esté abierto sólo unas semanas al año hace que si quieres disfrutar del espectáculo de los tulipanes, tengas que ceñirte a esas fechas, que normalmente van desde finales de marzo hasta la última semana de mayo (Para 2017 las fechas de apertura han sido del 23 de marzo hasta el 21 de mayo). Desde primeros de año planificamos esta escapada porque de este año no podía pasar que disfrutásemos de este lugar para el que me faltan calificativos, no es que sea un parque bonito, es que es ESPECTACULAR. 




Abrió sus puertas por primera vez en 1950 y fue tal el éxito que desde entonces cada año llegan hasta allí miles de personas para disfrutar de su belleza. 

Keukenhof  significa el "jardín de la cocina" y es que en otra época era el lugar que abastecía de productos de huerta y caza al castillo propiedad de la condesa Jacqueline de Baviera. 

¿Cómo llegar a Keukenhof?

Keukenhof se encuentra muy cerca de la localidad de Lisse.

Hay diferentes formas de llegar hasta Keukenhof, lo más sencillo es llegar en autobús, bien desde el centro de Amsterdam, desde el aeropuerto Schiphol o desde Haarlem que es donde nosotros estábamos alojados. 


En los preparativos del viaje, compramos un ticket combinado que incluía el transporte de ida y vuelta y la entrada al parque para un día por el   precio de 24 €, está todo muy bien explicado en web del parque, así que dejo el enlace aquí para que podáis ver las diferentes opciones. 


El parque está abierto desde las 8 de la mañana hasta las 19,30 horas. 

Nosotros íbamos desde Haarlem, desde donde se tarda unos 45 minutos hasta la parada más cercana al parque, desde donde tienes que caminar unos 10 minutos aproximadamente hasta la entrada. 

El parque es bastante grande, así que hay que contar con varias horas si quiere verse con tranquilidad, nosotros habíamos reservado un día completo de nuestra escapada para dedicarlo a Keukenhof. Dejo un plano para hacerse una idea de las dimensiones...


Desde el hotel fuimos caminando hasta la parada más cercana del autobús número 50, que sale de la estación de Haarlem. La frecuencia de este autobús depende del día, nosotros fuimos un sábado y había uno cada 15 minutos. 

Como nosotros ya llevábamos el ticket impreso, nos pusimos en la fila de la entrada y enseguida estábamos en el interior del parque, había muchísima gente, pero es fácil encontrar tu hueco para disfrutar de cada rincón. 

La visita

Reconozco que cuando entré me agobié un poco, quería verlo todo YA y veía que entraba más y más gente jejeje, pensaba que me quedaría sin hueco para ver los tulipanes!!! 

Desde el primer momento que cruzas la puerta de entrada, ya se empiezan a ver preciosos conjuntos de tulipanes. Era tal la concentración de flores que no sabíamos ni hacia dónde dirigirnos para ver lo más posible, así que nos dejamos llevar un poco y nos acercábamos hasta aquellos lugares que más llamaban nuestra atención, con el plano que muestro arriba, es muy fácil saber dónde te encuentras. 




Creo que va a ser uno de los post con más fotos de los que tengo hasta ahora!!!! 
Es maravilloso poder disfrutar de la gran variedad de tulipanes que se muestran allí, los operarios del parque se esfuerzan para que todo esté a la perfección y cada año plantan millones de bulbos formando conjuntos preciosos.

Los hay de todos los colores, incluso mezclas que resultan espectaculares, sí, ya sé que en este post voy a abusar de ciertos calificativos, pero de verdad que no es para menos. 




En el parque además de grandes extensiones de tulipanes, podemos encontrar zonas de descanso y lugares donde poder comprar algo para comer, un helado, algodón dulce... Y zonas con una decoración rural encantadora. 















Incluso puedes encontrar lugares donde hacerte unas fotos divertidas!


Según íbamos caminando por los diferentes senderos del parque, encontrábamos tulipanes más bonitos. 
Para muchos floristas holandeses, Keukenhof es un escaparate perfecto donde darse a conocer y mostrar su flor, de esta manera también se establecen contactos comerciales entre interesados en adquirir esa maravilla. 




Si nos fijamos en el plano del parque, podemos ver que hay varios pabellones con nombres relacionados con la familia real. En el Pabellón Reina Beatriz, se puede disfrutar de una de las exposiciones de orquídeas más grandes del mundo, qué maravilla de flor!! Algunas no parecen reales.... 





Aunque Keukenhof abre sus puertas a sobre el 20 de marzo, la mejor época para ir es entre las dos últimas semanas de abril y la primera de mayo, que es cuando luce con su máximo esplendor, aunque eso también depende de la climatología y cada año puede variar un poco. Nosotros pudimos ir la primera semana de mayo y lo encontramos precioso, quizás ya faltaban algunas flores, pero mis tulipanes estaban en su mejor momento!!!












El parque es enorme, son 32 hectáreas de terreno y más de 15 kilómetros de senderos, no íbamos a explorar cada centímetro, pero sí queríamos llevarnos una idea de cada una de las zonas. Nos adentramos en una zona preciosa, cerca del lago que se conserva del diseño de jardín inglés creado por el arquitecto David Zocher y su hijo Louis en 1857. Las grandes hayas junto con las flores y el lago, crean un paisaje de postal. 
















Cuando ya creíamos que habíamos visto lo más bonito del parque, nos adentramos en una zona que nos dejó con la boca abierta!! Qué maravilla!!


















Otro de los lugares que hay que visitar dentro de Keukenhof es el Pabellón Oranje Nassau, donde los expertos muestran preciosos arreglos florales y donde puedes encontrar un montón de ideas de decoración con las flores como tema principal. 




Nuestra visita a Keukenhof estaba llegando a su fin, aún nos quedaba perdernos y reír un buen rato por el laberinto y disfrutar de algún conjunto más de tulipanes.





Como cada año hay una temática de decoración y los floristas presentan nuevas creaciones, sin duda Keukenhof es un lugar al que volveremos con el tiempo!!!

Para volver a Haarlem, de nuevo fuimos dando un pequeño paseo hasta la parada del autobús nº 50 y en menos de una hora estábamos en la ciudad. Pasamos por el hotel a dejar algunas cosas y nos fuimos a descubrir otra parte de Haarlem, una ciudad que nos ha encantado! Pero eso será en el siguiente post! 


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