martes, 28 de junio de 2016

Como niños en Walt Disney World

En todos los viajes siempre hay un día que recuerdas con especial ilusión, bien por lo que has visto, a quién has conocido o los momentos tan buenos que has pasado. De nuestro viaje por Florida, recuerdo con especial cariño nuestro día en Orlando, el día que visitamos Walt Disney World, un sueño que tenía desde pequeña. 





Sólo pasaríamos un día en Orlando, así que había que aprovecharlo bien, compramos las entradas en el propio hotel, casi todos los hoteles de Orlando tienen su propia oficina de información para visitar los diferentes parques del complejo. Allí mismo nos recomendaron comprar la entrada conjunta para visitar dos parques en un mismo día y eso es lo que hicimos. La verdad es que aprovechamos muy bien el tiempo y no me arrepiento de haber tomado esa decisión, eso sí, al día siguiente no podía ni moverme, jejejeje. 

A primera hora de la mañana llegamos al Magic Kingdom, el parque Disney por excelencia, entrar allí es trasladarte a un mundo mágico como su propio nombre indica. 

Todo está perfectamente organizado, los parking son enormes y cada uno está señalado con un personaje de la factoría para que recuerdes bien dónde lo dejas, luego un "Trenecito" te lleva hasta una lanzadera que te deja en la misma puerta de entrada al parque.



 Una vez allí lo único que queda es disfrutar!!!




Todo está cuidado al detalle, las fachadas de las casas, las tiendas, preciosos rincones que encuentras por todas partes. 



El primer paso del imperio Disney en Orlando fue el parque Magic Kingdom, abierto desde 1971. El Castillo de Cenicienta es la imagen más característica de este parque, presidida por el fundador de todo el complejo acompañado del ratón más conocido del mundo. 




Como en todos los parques Disney, hay diferentes zonas divididas por temáticas, unas más infantiles, otras de aventuras, nosotros queríamos ver un poco de todo y no paramos en todo el día!!! Incluso repetimos en alguna de las atracciones que más nos gustaron....









Una de las cosas que más me gustó fue el espectáculo de los personajes más famosos de la factoría Disney, Mickey, Minnie, Donald, Pluto y Goofy todos juntos en un escenario haciendo las delicias de los niños y de los no tan niños, ejem, ejem.... 










El parque ocupa una extensión enorme de terreno, aproximadamente 43 ha,  en las que podemos encontrar muchas zonas verdes con agua donde se encuentran las atracciones de Adventureland, paseos en barca, piratas, animales y muchas sorpresas es lo que podemos encontrar en esta zona. 













En un momento del día, todo lo preparan para la gran cabalgata, donde los personajes desfilan por las calles del parque a ritmo de la música.
Antes de que empiece el desfile, vendedores del parque pasan entre la gente ofreciendo diferentes productos, globos, spray de agua con ventilador, etc., es impresionante el marketing del que disponen. 












Para terminar con la vista a Magic Kingdom, nos montamos en un antiguo tren del oeste que nos lleva hasta la estación situada en la propia entrada el parque. 





Una vez en la estación, damos un último paseo por Main Streetn U.S.A., la primera zona temática con construcciones de tipo victoriano, y por la plaza principal que encontramos en la entrada antes de marcharnos del parque. 






Desde allí en un tren lanzadera nos vamos hasta el siguiente parque que visitamos, Epcot.
Este parque era el proyecto preferido de Walt Disney, aunque no llegó a hacerse realidad como él quería y el proyecto original se fue con él en 1966, en Epcot pueden verse hoy alguna de sus ideas y ofrece un parque temático que promociona el conocimiento de la ciencia, la tecnología y el mundo que nos rodea (esta fue la parte que más me gustó).

Una gran cúpula geodésica plateada, la Spaceship Earth, es el emblema del parque el cual está dividido en dos "tierras", Future World, que expone la ciencia en pabellones dedicados a la energía, la tecnología, los mares, etc. ,   y World Showcase donde podemos adentrarnos en la cultura de once países diferentes disfrutando de su arquitectura, su música e incluso de su gastronomía. 


Nada más entrar nos vamos hasta una atracción que es un simulador de un viaje al espacio, en esta atracción sólo montó Diego porque a mi no me gustan mucho esas emociones, jejejeje, y menos mal, porque si hubiese montado yo seguro que aún estaría vomitando. 


Y nos vamos hasta la zona de World Showcase para ver un poco de cada país que representan. Son once zonas diferenciadas que se encuentran alrededor de un gran lago.


Viniendo de la atracción del simulador aeroespacial (señalado en el plano con el número 3), nosotros empezamos la visita por México, donde nos recibió un gracioso pato Donald mimetizado con la cultura mexicana, además podemos encontrar mariachis, vendedores de sombreros y hasta una pirámide maya. 


Noruega, con una típica iglesia de madera y una zona dedicada a los vikingos. 



Dando sólo unos pasos nos plantamos en China, donde encontramos una reproducción a mitad de tamaño del Templo del Cielo de Pekin, otra reproducción de los Guerreros de Xian, así como tiendas de té y otras cosas típicas del país. 
También aquí podemos disfrutar de una impresionante presentación en una pantalla de 360º e incluso tomarnos un té fresquito en alguno de sus puestos. 






El siguiente país es Alemania, donde encontramos un Biergarten donde tomar una cerveza típica alemana y un conjunto encantador de de casas de entramado de madera, y hasta una maqueta que representaba un pequeño pueblo por el que pasaba el tren,  una preciosidad!!!





American Adventure, donde se hace un interesante repaso a la historia de los Estados Unidos a través de diferentes personajes importantes como Benjamin Franklin. 



El siguiente país es Italia, donde encontramos los típicos restaurantes italianos, fachadas renacentistas y hasta una recreación de la ciudad de Venecia. 





Cambiamos totalmente de cultura y nos vamos a disfrutar de jardines, estanques con carpas y elegantes pagodas a Japón. En una de sus tiendas puedes comprar productos típicos japoneses de gastronomía y algún recuerdo especial. 





Y otra vez toca cambiar por completo de cultura, Marruecos nos recibe con una reproducción de  la Torre de la Koutoubia, un zoco y hasta bailarinas de danza del vientre. 




Continuando por la laguna es posible encontrarse con algún artista callejero, y empezar a ver la silueta de la Torre Eiffel, hemos llegado a Francia, aquí también podemos disfrutar de alguna lujosa boutique y de restaurantes de alta cocina. 



Reino Unido con sus características cabinas de teléfono de color rojo, algunas calles de Londres y tiendas en las que comprar un buen té. 




Y por último Canadá donde es posible ver postes totémicos, la típica guardia montada, cañones, cascadas y muchos souvenirs relacionados con los aspectos típicos de este gran país. 




Para terminar nuestra visita al parque Epcot, nos quedamos a ver el espectáculo de fuegos artificiales sobre el lago, un momento muy emotivo y bonito, el mejor fin de fiesta!!



Para cenar nos quedamos en los alrededores del hotel, queríamos cenar en la hamburguesería Black Angus Steak House, donde después de un día agotador, nos comimos unas riquísimas hamburguesas con dos cervezas que nos supieron a gloria. 


Y ya a dormir, estábamos agotados y había que descansar, al día siguiente tocaba visita al Kennedy Space Center!!!


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