viernes, 4 de marzo de 2016

Un Berlín diferente

Después de que el día anterior visitásemos la zona de Berlín más conocida (véase la entrada Berlín, pasado y presente), hoy tocaba una visita por un Berlín diferente, quizás menos conocido pero con un encanto especial y una personalidad propia. 
Comenzamos visitando el barrio conocido como Scheunenviertel, donde antiguamente había graneros, de ahí su nombre. Es una zona que queda al norte del Mitte, una zona moderna que últimamente se ha puesto de moda entre los artistas que empezaron a llegar al barrio en los años 90, atraídos sobre todo por los bajos precios de los alquileres debido fundamentalmente al estado en el que se encontraba el barrio, y es que la guerra y el período posterior, había hecho mella en él. 





Nos dirigimos hasta Haskesche Höfe, un complejo de patios comunicados entre sí que fueron construidos en 1905 por idealistas judíos. El más bonito de todos es el de estilo Jundestil, cubierto con azulejos y mosaicos azules y blancos. 



En la zona podemos encontrar cafés agradables y tiendas bastante alternativas, así como numerosas galerías de arte. 
Es un barrio diferente por el que pasear y encontrar rincones realmente encantadores. 



Continuando a través del conjunto de patios, se llega hasta Sophienstrasse, un callejón con bastante encanto. Aquí se encuentra Sophienhöfe, donde hace años estuvo alojado el famoso fabricante de máquinas de coser Singer. Y también en esta calle, en los números 21-2, está la Sophie Gips Höfe, donde se encuentra la galería Hoffmann, una de las galerías de arte moderno más famosas, aunque para visitarla hay que concertar una cita previa. 




Hay algo que me llama bastante la atención y que he visto también en otras ciudades alemanas, son unas chapas metálicas que se encuentran pegadas en la acera. Representan a las personas que allí vivían y que fueron trasladadas a los campos de concentración, desgraciadamente, la mayor parte de ellas fueron asesinadas. En algunos casos son familias completas las que fueron trasladadas!!!! En ellas figura el nombre, la fecha de nacimiento y el campo al que fueron trasladadas, así como su triste final. 


Cerca de allí, en Grosse Hamburger Strasse, se encuentra el monumento a los judíos deportados, en ese mismo lugar se encuentra lo que queda del antiguo cementerio judío. 



También aquí se encuentra el monumento de lo que se considera la tumba del filósofo judío Moses Mendelssohn, el que fuera fundador de la primera escuela judía de Berlín.
En dicho lugar se puede apreciar claramente la costumbre judía de dejar piedras sobre la tumba de los seres queridos, una muestra de eternidad. 

Nuestra siguiente visita es la Neue Synagoge, la Nueva Sinagoga de Berlín, en la Oranienburger Strabe, donde se construyó entre 1859 y 1866 como la sinagoga central de la comunidad judía de la ciudad. Es un monumento importante del siglo XIX y destaca su influencia islámica en cuanto a la decoración. 
Durante la Segunda Guerra Mundial, como casi todo Berlín, la sinagoga fue dañada considerablemente, por lo que hoy podemos ver una reconstrucción de la que se construyó durante el siglo XIX y que tuvo que ser derruida después de la guerra. 
La Nueva Sinagoga se construyó para dar servicio a la gran cantidad de judíos que llegaban a Berlín, sobre todo inmigrantes del este, y se convirtió en la más grande de Alemania en su tiempo con capacidad hasta para 3000 personas. 
Se puede acceder a su cúpula, aunque después de haber subido no lo recomiendo pues no se ve prácticamente nada, merece mucho más la pena admirar el edificio desde el exterior. 


Dejamos esta zona y nos trasladamos a otra que también nos depara rincones espectaculares, el barrio de Nikolaiviertel. Para los desplazamientos utilizamos el metro de Berlín, un sistema bastante cómodo para desplazarse por la ciudad. 



Nikolaiviertel es la zona residencial más antigua de Berlín, en realidad es como un pequeño pueblo dentro de la gran ciudad, a orillas del río, con sus callejuelas medievales y sus numerosos restaurantes y tabernas, desde luego que en poco se convirtió en uno de mis lugares favoritos de Berlín. 




En torno al año 1200 se terminó la construcción de la Iglesia de San Nicolás, una basílica del románico tardío en torno a la cual se creó un asentamiento con dos zonas principales; Berlín, que era más grande, situada al este del río Spree y Cölln, más pequeña y situada en la orilla occidental.


A pesar de ser un barrio de Berlín, en algunos momentos puede parecer que nos encontramos en otro lugar, en un pequeño pueblecito alemán con detalles encantadores.....


Aprovechando la gran oferta de restaurantes que hay en el Nikolaiviertel, buscamos uno para comer, habíamos aprovechado al máximo las horas de luz y ahora tocaba saciar el hambre, aunque eso sí, para muchos alemanes ya era la hora casi de merendar, jejeje.

Salimos del restaurante ya de noche y bastante llenos por cierto, y nos dirigimos hacia la Isla de los Museos para visitar uno de ellos, pero antes pasamos por el Marx-Engels Forum, un gran espacio abierto donde se encuentran las estatuas de esos dos filósofos.
La mayoría de los habitantes del Berlín del este, no quieren que se retiren estas estatuas, uno de los monumentos más característicos de esta zona de la ciudad, ya que la consideran como un recuerdo de parte de su historia.
Esta escultura de Marx y Engels juntos, representa a los padres del socialismo, uno de pie y el otro sentado, y es una de las imágenes que aparecía con más frecuencia en los folletos turísticos de la antigua Alemania del Este, separada de parte occidental por el conocido Muro.


Esta vez tocaba la visita al Pergamon Museum, uno de los museos alemanes más famosos. Presume de tener, entre muchas obras de arte, un complejo de templos de Pérgamo,  y el acceso a la ciudad de Babilonia, la fabulosa puerta de Ishtar. Incluso tienen un techo de una capilla de la Alhambra de Granada!!!!


Cuando salimos del museo, nos acercamos a contemplar la Catedral de Berlín, aunque a estas horas estaba ya cerrada. Es la mayor iglesia protestante de la ciudad y fue construida entre 1894 y 1905 sobre los cimientos de una antigua iglesia barroca.
Como la mayoría de los edificios de la ciudad, también la catedral resultó muy dañada durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y su reconstrucción se prolongó hasta el año 2002, pero ahora luce espectacular para que todos podamos disfrutarla.



Como habíamos comido bastante tarde, decidimos cenar también un poco más tarde y aprovechar para visitar otro de los mercadillos de navidad que hay instalados por la ciudad durante el mes de diciembre. Hacía bastante frío, pero eso no impidió caminar entre las casetas de madera, eso sí, para entrar en calor nada mejor que un buen vino caliente!!!





Cuando al medio día visitamos el barrio de Nikolaiviertel, vimos un restaurante que nos gustó bastante para ir a cenar, se trata del Zur Gerichtslaube y desde aquí lo recomiendo porque es un sitio donde preparar en codillo estilo alemán exquisito!!! Además de las cervezas, postres y demás que puedes degustar.


Y después de esta cena, dimos un pequeño paseo, pero el frío y el cansancio nos obligaron a retirarnos a descansar a nuestro hotel, aún nos quedaban cosas que ver para el día siguiente!!!!

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