sábado, 6 de febrero de 2016

Cracovia. La colina Wawel y la ruta universitaria

La colina Wawel está declarada Patrimonio de la Humanidad, allí se aloja el Castillo Real y la catedral, símbolos del poder civil y religioso de la ciudad, de ahí que para muchos, sea el lugar más importante de Cracovia. En esta colina se concentra gran parte de la historia de Polonia.

El Castillo Real fue residencia de los reyes polacos durante más de 500 años.


La Catedral de Cracovia es el templo católico más importante del país, en su interior se encuentra el mausoleo de San Estanislao, patrón de Polonia, además de las tumbas de los últimos monarcas polacos.
También en la catedral descansan los restos mortales del presidente Lech Kaczynski y su esponsa, fallecidos en un accidente de avión en abril de 2010, justo unos meses antes de nuestra visita. 
El interior del  templo no es muy grande, aunque es muy bonito, pero siento no poder mostrar muchas fotografías de su interior porque está prohibido, aunque cuando me enteré ya había hecho un par de ellas.... I'm sorry...


Desde la sacristía de la catedral, se accede tras una escalera de madera, al campanario, donde se encuentra, junto con otras cuatro,  la famosa Campana de Segismundo, la segunda más grande del mundo. Su peso es nada más y nada menos que de 11 de toneladas y sólo el badajo que golpea ya pesa 350 kg. 


A lo largo de nuestro viaje por este país, observaríamos lo importante que es la imagen de Juan Pablo II para los polacos, pero en Cracovia es mucho más evidente. Karol Wojtyla pasó 40 años de su vida en Cracovia como arzobispo hasta que fue proclamado papa en 1978.


El conjunto arquitectónico del Wawel, no sufrió ningún daño en el curso de la Segunda Guerra Mundial ya que fue utilizado por los nazis como residencia del gobernador. 

A parte del Castillo Real y de la Catedral, en la colina Wawel puede visitarse la cueva del dragón.... que según cuenta la leyenda "Un temible y voraz dragón habitaba en colina Wawel  y se dedicaba a devorar a los ciudadanos, nadie sabía cómo acabar con él, hasta que un pobre zapatero tuvo la idea de matar un cordero, vaciarlo y rellenarlo con azufre. De esta manera cuando el dragón se comió el cordero comenzó a tener muchísima sed, lo que le llevó a beberse todo el agua del río Vístula hasta que explotó"
Es posible durante los meses de verano visitar la cueva del dragón, se accede a través de un antiguo pozo y hay que descender 21 metros por unas galerías que nos llevan hasta la salida, donde se encuentra una escultura de un dragón que cada cinco minutos expulsa fuego por su boca.


Tras la visita al Wawel comenzamos con la denominada ruta universitaria, visitando lugares de gran interés. Hay que tener en cuenta que Cracovia tiene una gran tradición universitaria, la cual se remonta a 1364 con la Academia Cracoviana, la cual en 1400 se transformó en  la Universidad Jagellónica, la más antigua del este de Europa. 
Entre los alumnos más ilustres de esta universidad, se encuentran Nicolás Copérnico, famoso astrónomo, y Karol Wojtyla el que más tarde se convertiría en el sumo pontífice de la Iglesia Católica. 
Visitamos el Jardín de los Profesores, donde Diego disfrutó bastante jugueteando con alguno de los objetos de medida que allí se encontraban. 

El Colegio Maius es el edificio más antiguo y más bonito de la Universidad Jagellónica, tiene un precioso patio de arquerías donde se encuentra el famoso reloj mecánico, el cual cada dos horas muestra una serie de personajes que se mueven al ritmo de música tradicional polaca. 



Hoy en día el colegio Maius alberga el Museo de la Universidad, donde se muestran más de dos mil instrumentos científicos de gran valor. 

Continuamos caminando y llegamos de nuevo hasta la puerta de San Florián, una zona muy animada llena de turistas, artistas locales, etc.,  además también es una zona donde se pueden encontrar numerosas casas de cambio de moneda (hay que tener en cuenta que en Polonia la moneda en curso es el Zloty) en las que aprovechamos para cambiar algunos euros, aunque es una zona muy turística, la verdad es que encontramos muy buena opción para cambiar. 


Por la calle Florianska también encontramos varios anuncios para hacer la excursión a las Minas de Sal de Wieliczka, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Pedimos información y decidimos reservar un tour para esa misma tarde, nos recogían cerca del hotel, nos trasladaban hasta las minas situadas a 10 kilómetros de Cracovia, visitábamos las minas y vuelta a la ciudad, el plan era más que apetecible teniendo en cuenta que en la ciudad ya habíamos visto lo más importante.  


Nos dirigimos de nuevo al Rynek donde aprovechamos para comer algo en el mercadillo medieval que hay instalado junto a la Lonja de los Paños y allí permanecimos un buen rato disfrutando de las vistas de la Iglesia de Santa María y del ambiente de la Plaza. 



Por recomendación de las personas con las que habíamos reservado la excursión a las Minas, vamos hasta el hotel a coger algo de ropa de abrigo para la visita, algo que recomiendo desde aquí también para todo el que vaya por libre, pues en el interior hace bastante fresco. 

En la próxima entrada la visita a las Minas de Sal de Wieliczka!!!

Mª Ángeles.


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