sábado, 19 de diciembre de 2015

Verona, mucho más que Romeo y Julieta

Para mí, visitar Italia siempre es un acierto. En este caso le tocó el turno a Verona, una ciudad monumental cargada de historia y de "historias", la más famosa es la que acontece en torno a los personajes  de los que nos hablaba Shakespeare en su obra Romeo y Julieta, una bonita historia de amor que es fácil imaginarse cuando paseas por sus encantadoras calles. Incluso puede visitarse la casa que perteneció a la familia de Julieta, los Capuletti, y asomarse por el famoso balcón. Sea o no una historia real, lo cierto es que Verona es una ciudad muy bonita, con rincones perfectos para pasar un momento romántico.


domingo, 13 de diciembre de 2015

En Alemania tras los pasos de Bach

Dado que Erfurt es una ciudad muy turística en esta época de adviento, los precios de los alojamientos eran muy caros, así que pasamos la noche en un hotel a unos kilómetros de la ciudad, teniendo coche para moverte esto no supone ningún problema. Antes de volver a Erfurt decidimos visitar la cercana Arnstadt, un pequeño pueblo en cuya iglesia trabajó Johann Sebastian Bach como organista desde 1703 a 1707. La familia del compositor vivió en los alrededores de esta pequeña población. Hay quién piensa que fue en ese período en el que Bach trabajó allí, cuando compuso su famosa obra Tocata y fuga en re menor. 
Era muy temprano y los puestos del mercadillo estaban aún cerrados, además la iglesia tampoco había abierto aún sus puertas. Nos interesaba bastante ver dónde había trabajado este genio de la música, así que decidimos esperar un poco a ver si abrían. Por suerte apareció un señor que amablemente nos invitó a entrar al interior y nos contó un poco acerca de esta iglesia, la Bachkirche en honor al compositor. La verdad es que fue emocionante poder ver el órgano, construido en 1703, en el que tocó el mismísimo Bach, aunque el que se puede ver actualmente fue reconstruido en el año 2000.

Llegada a Frankfurt en un vuelo de primera

A veces las cosas pueden salir muy bien, en este caso ocurrió. Viajábamos a Alemania para pasar unos días disfrutando de los tradicionales mercadillos de Navidad, en esa ocasión habíamos elegido la compañía Lan Chile  para nuestro vuelo con destino Frankfurtl. Es un vuelo en el que hemos volado ya en varias ocasiones, el avión sale de Santiago de Chile con destino a la ciudad Alemana, per hace parada en Madrid que es donde nosotros nos subimos, hasta ahí todo normal. La noche antes del vuelo, bueno mejor dicho la madrugada porque eran las 3 de la mañana, suena el teléfono, podéis imaginar el sobresalto cuando suena un teléfono a esas horas, eran de la compañía informando que el vuelo había salido con tres horas de retraso y que por tanto nuestro vuelo desde Madrid se retrasaba. Contando con ello, llegamos al aeropuerto más tarde y cuando vamos a facturar nos dicen que por los inconvenientes que nos han causado nos ofrecen volar en primera clase de forma gratuita, BIENNNN!!! Volar en primera clase en uno de esos aviones es una pasada. Nada más entrar nos recogieron los abrigos y nos ofrecieron algo para picar, así como una copa de vino, zumos, etc. El asiento disponía de un mando a distancia para moverlo en diferentes posiciones, vamos una gozada. Nos sirvieron comida y bebida, diferente a la que estamos acostumbrados que nos pongan en la clase turista, jejejej. Gracias LAN por darnos la oportunidad de viajar en primera clase!!!

Tras esta grata experiencia, llegamos al aeropuerto de Frankfurt donde recogimos el coche de alquiler que teníamos reservado y, sin perder más tiempo, pusimos rumbo a nuestro primer destino, Bad Hersfeld, un pueblo en la región de Hesse donde pudimos disfrutar de nuestro primer mercadillo del viaje. Llegamos ya de noche y fuimos a buscar algo para cenar, unas salchichas y una taza del típico Glühwein no estuvieron nada mal para una primera toma de contacto.
El Glühwein es una bebida caliente muy típica de Europa Central que se prepara para estas fechas, se compone principalmente de vino al que se le añaden diferentes especias como la canela, clavo, jenjibre,  nuez moscada, cáscara de naranja y limón, azúcar...... El olor que desprende inunda todo el mercadillo, es un olor que a mi me encanta, me huele a Navidad. 


jueves, 10 de diciembre de 2015

Nuestro árbol de Navidad

Seguramente que nuestro árbol de Navidad no es el más bonito ni el más elegante del mundo, pero lo que sí puedo decir es que contiene pequeños recuerdos de cada uno de nuestros viajes y eso para nosotros tiene un valor incalculable. Cuando visitamos algún lugar y siempre que encontremos, claro está, me gusta, y digo me gusta porque soy yo la que insisto más en esto, comprar algún recuerdo para nuestro árbol, un pequeño detalle que cuando esté ahí colgado en estas fiestas, nos haga acordarnos de ese lugar y del momento que significó, incluso hay un adorno que no compramos nosotros, pero que sí vino de manos de unos viajeros de los de verdad, los Chavetas. Ese adorno ya ha pasado a formar parte de la colección y luce precioso junto con los demás. 
Es verdad que según nos hacemos mayores la ilusión por la Navidad puede cambiar, hay otras preocupaciones, no hay tantas vacaciones, jejeje, pero yo soy de las que aún sigue manteniendo lo que puede llamarse el "espíritu navideño". Me encanta cada año coger la caja donde guardamos todo, sacar cuidadosamente cada uno de los adornos y colgarlos en el árbol, cada año tiene alguno más y eso es buen síntoma, pero aún le quedan ramas libres en las que poner más.

Cada uno de los detalles que cuelgan en el árbol podría tener una historia, pero reconozco que hay alguno más especial y que cada vez que lo saco de su envoltorio, una gran sonrisa se dibuja en mi cara, eso me pasa por ejemplo con el pequeño taxi color amarillo que compramos en Nueva York en el 2011, siempre tengo buenos recuerdos de esa ciudad. Unos huevos decorados que compramos en el Castillo de Praga también son de mis preferidos, cada año intento guardarlos con muchísimo cuidado para evitar que se rompan, Praga también es de esas ciudades con encanto que están en mi lista de favoritos. Un Papá Noel con gafas de bucear que compramos en Tampa (Florida) durante la asistencia a un Congreso en el 2013, también me trae unos recuerdos especiales, fue un viaje alucinante en el que cumplí uno de mis sueños, visitar uno de los Parques de Atracciones más famosos del mundo, Disneyworld en Orlando.  También tengo especial cariño a un adorno de un oso negro abrazado a un árbol que compramos en el Parque de Yosemite, ¡Qué viajazo por la Costa Oeste! Sin duda será siempre uno de los mejores de nuestra vida en el que descubrimos lugares espectaculares como el Gran Cañón del Colorado.
Pero si hay ahora mismo un adorno especial, que me transmite muchas, muchas emociones, es una bola que compramos en la tienda oficial de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut durante nuestra estancia allí. Sin duda esos meses han significado mucho para nosotros, una etapa en la que hemos aprendido a vivir en otra cultura, y en la que hemos disfrutado de la posibilidad de conocer más cerca detalles de un país que, como todos, tiene sus cosas buenas y también otras no tan buenas. Pero de esa estancia no ha venido sólo la bola de la universidad, jejeje, alguno más de nuestra ruta por cada uno de los estados de New England está ahora colgado de nuestro árbol. 



Aquí pongo las fotos de alguno de los adornos de nuestro árbol de Navidad "viajero"....





















Y cada año seguirá creciendo nuestro colección y eso significará que seguiremos cumpliendo sueños y visitando nuevos lugares, ¡¡Hay tanto mundo por descubrir!!

domingo, 6 de diciembre de 2015

Ystad y Ales Stenar, misterio en el sur de Suecia

La verdad es que hay ciudades que nunca olvidas, por unas cosas o por otras. Para nosotros Ystad es una de ellas, es una ciudad medieval preciosa, con un encanto especial, fue el final de un viaje espectacular por Suecia y ella vivimos momentos inolvidables.
Sus casas de color pastel, alguna de ellas con entramado de madera y sus tortuosas calles empedradas le dan ese encanto que tienen las ciudades medievales.
Ystad es muy conocida por ser el lugar donde se rodaron las peripecias de Kurt Wallander, un policía que protagoniza de una serie basada en la novela negra del autor Henning Mankell.


sábado, 5 de diciembre de 2015

De Karlskrona a Ystad, un recorrido por el sur de Suecia

Después de haber dejado la preciosa isla de Öland, llegamos a Karlskrona  una bonita ciudad del sur de Suecia que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la excelente colección de arquitectura naval, considerada la mejor conservada de europa. Pero además de eso, también tiene una enorme plaza central, la Stortorget, la más grande de todo Suecia, donde se encuentra el ayuntamiento, la Trefaldighetskyrkan (ahí va eso) o iglesia de la Santísima Trinidad cuya arquitectura recuerda al Panteón de París y la Fredrikskyrkan, un típico templo barroco del siglo XVIII.


jueves, 3 de diciembre de 2015

B&B Strand Nära, un alojamiento que deja huella

Llegamos a la isla de Öland antes del atardecer. Esta isla se encuentra enfrente de la región de Smaland, en la costa este, y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su paisaje agrícola principalmente. También es un destino popular para disfrutar de las playas bañadas por el mar Báltico, aunque ya en septiembre ese turismo playero había desaparecido, pues ya las temperaturas habían empezado a descender. 
Antes de ir a nuestro alojamiento del que hablaré a continuación, y para aprovechar la luz que quedaba, fuimos a ver el atardecer y a disfrutar de los bellísimos paisajes propios de esta isla. Molinos de viento de madera y piedras pertenecientes a antiguos yacimientos salpican las praderas y forman una bellísima estampa. Estos viejos molinos de madera son símbolos de riqueza y poder de mediados del s. XVIII, cuando eran imprescindibles para el que quería labrarse un futuro próspero. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Växjo y Kalmar, ciudades universitarias

Como ya había comentado en otra ocasión, el motivo principal del viaje a Suecia era unas reuniones de trabajo de Diego, y en esta etapa tocaba la parte laboral propiamente dicha. 
Mientras Diego se reunía en la universidad de Växjo, me fui a hacer turismo por la ciudad, una ciudad que si bien no es muy monumental, tiene una iglesia catedral bastante interesante y unas calles principales, donde se concentran la mayor parte de las tiendas, por las que merece la pena pasear. En la plaza principal, delante de la catedral, había instalado un mercado de alimentos, así que dediqué un buen rato a pasearme por él y a observar cada uno de los puestos, reconozco que me encantan este tipo de mercados, además suelo comprar algo típico, bien para comerlo en el momento o para traerlo a casa después. Era septiembre y los puestos estaban llenos de productos "otoñales", frutos del bosque, calabazas..... lo que le daba aún mayor encanto.