jueves, 22 de octubre de 2015

Los Ángeles. Hollywood y algo más

La ciudad de Los Ángeles es enorme, famosa por su denso tráfico y por no tener grandes monumentos para visitar, muchos viajeros dicen que es totalmente prescindible en las rutas por la Costa Oeste, pero mi opinión es que puedes pasar dos días y disfrutar de los mayores atractivos de la ciudad.
Si por algo es conocida esta ciudad es por su paseo de la fama en el barrio de Hollywood, nosotros nos encontrábamos alojados muy cerca, así que fuimos dando un paseo. Los alrededores de la meca del cine no son bonitos que digamos, mucha nave industrial que albergan empresas relacionadas con el mundo del cine, y calles bastante sucias, todo sea dicho. Por fin llegamos a la zona donde se encuentran las estrellas con el nombre cantantes, actores, actrices y otros personajes de la gran pantalla, la verdad es que una vez que estás allí decepciona un poquito, no sé, quizás me había imaginado algo con más glamour, vale que no había alfombra roja porque no tocaba, y que por allí no había ningún personaje propio de pisarla, pero podrían tener la zona un poco más limpia sabiendo que es de las cosas más visitadas en la ciudad. 




Desde diferentes puntos de la ciudad puede observarse el famoso cartel de letras blancas, uno de los emblemas más reconocibles de LA y que apareció por primera vez en 1923 como un anuncio de una promoción inmobiliaria. Cada letra de chapa mide 15,2 m de altura, hoy en día ya no se puede acceder a él.





En este paseo se encuentra el Teatro donde se celebra cada año la entrega de los premios más importantes del cine, los Premios Óscar, es el Dolby Theatre, llamado Teatro Kodak hasta que esta empresa se declaró en bancarrota en el año 2012. El interior es un gran centro comercial y desde él pueden verse las famosas letras de Hollywood.






La calle está llena de tiendas, de restaurantes y de personajes con los que puedes hacerte alguna foto.




Otro de los lugares importantes que se encuentra en esta calle es el Teatro Chino, su nombre completo es el Teatro Chino Grauman y destaca porque en su entrada están plasmadas las huellas de las manos y de los pies de alguno de los actores y actrices más importantes de los últimos tiempos, dicen que esta moda comenzó en el momento que una actriz pisó sin querer el cemento que aún no se había secado.





Decidimos hacer una ruta para ver alguna de las mansiones más famosas ubicadas en las colinas de la ciudad, donde viven las celebrities, jejeje, las casas son impresionantes, es verdad que mucho no se ve porque normalmente cuentan con grandes vallas que protegen la privacidad de sus inquilinos, aún así puedes hacerte una idea del lugar. Paramos en un mirador que se encuentra en la zona alta de la ciudad desde el que se obtienen muy buenas vistas de la misma. Entre ellas se encuentra la mansión Playboy, la casa de Michael Jackson, Sharon Stone......












En el propio barrio de Beverly Hills se encuentra el hotel Beverly Hilton donde apareció muerta la cantante Whitney Houston.


Para la hora de comer elegimos el restaurante Miceli's, el italiano más antiguo de la ciudad, donde nos comimos unos exquisitos platos de pasta y pizza.


Después de comer nos fuimos a pasar la tarde a Santa Mónica, merece la pena acercarse hasta allí para pasear por el encantador Pier de madera, el cual cuenta con un parque de atracciones y una gran noria que funciona con energía solar, también tiene un precioso tiovivo de 1922. Además también se encuentra el famoso restaurante Bubba Gump donde cenaríamos después.







Para nosotros llegar a Santa Mónica también tenía un significado especial, allí finaliza la mítica Ruta 66, la cual habíamos iniciado en Chicago tres semanas atrás. Aunque nos desviamos para ver alguno de los Parques Nacionales más impresionantes del Oeste Americano, teníamos como objetivo llegar hasta allí y lo conseguimos.


 La playa de Santa Mónica es famosa por aparecer en diferentes series de televisión como Pacific Blue o la mítica Los vigilantes de la playa, allí estaban las típicas casetas de madera que eran los puestos de vigilancia.






La verdad es que pudimos disfrutar de uno de los atardeceres más bonitos que hayamos visto nunca, el sol y el mar siempre es una buena combinación en este caso.









Antes de ir a cenar, fuimos a conocer la calle más famosa de Santa Mónica, la Third Street Promenade, una larga calle peatonal llena de tiendas y espectáculos con un ambiente increíble.





Y volvemos al Pier para cenar en el Bubba Gump, nosotros ya lo habíamos probado en Nueva York y la verdad es que nos gustó bastante, quizás también influenciados por ser una de nuestras películas favoritas. Para el que no lo conozca, decir que es un restaurnte creado a partir de la película Forrest Gump donde sirven mucha variedad de platos elaborados con gambas.


Al día siguiente teníamos las entradas para la visita al Parque Universal Studios Hollywood, uno de los estudios de cine más antiguos del mundo que abrió sus puertas por primera vez al público en 1915, pero de eso hablaré en una entrada a parte.
Ya que estábamos en Los Ángeles yo quería ir a Rodeo Dr, famosa calle que se hizo más popular al aparecer en la película de Julia Roberts y Richard Gere,Pretty Woman,otra de mis películas preferidas. Allí está el famoso hotel donde vivieron su romance los protagonistas y muchas de las tiendas donde compraban. Pasar un rato por allí es ver un espectáculo de cochazos, alguno también bastante hortera en su afán por el brillo, todo hay que decirlo.

















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